Crónica King of Europe España 2012
Close

Not a member yet? Register now and get started.

lock and key

Sign in to your account.

Account Login

Forgot your password?

Crónica King of Europe España 2012

Crónica King of Europe España 2012
 
Share

Los días 9 y 10 de Julio se celebró en el Circuito Parc Motor Castellolí la segunda prueba puntuable del Campeonato King of Europe. Este es el 4ª año que esta competición elige España como uno de sus destinos.

No podemos dudar que uno de los atractivos adicionales de este año es que competían 3 drifters profesionales japoneses, uno de ellos, Daigo Saito, considerado uno de los mejores pilotos del mundo en la actualidad. De hecho, venía de ganar la última prueba de Formula Drift, celebrada en Palm Beach, Florida.  Junto con Daigo Saito, llegaron a Castellolí Mitsuri Haruguchi y Tetsuya Hibino, también muy conocidos por los aficionados a este bonito deporte.

El viernes la desgracia se cebaba con el Chaser de Saito, y su motor decía adiós. Unas llamadas más tarde un motor venía de camino de Francia. En 8 horas el motor estaba en Castellolí. El sábado se celebraron los entrenamientos libres, pero siguieron los problemas mecánicos para Saito, rompiendo el turbo, entre otros. Los mecánicos estuvieron con el coche hasta las 4:00 de la madrugada del domingo. Por lo demás, los entrenamientos del sábado se desarrollaron bien.

Pasadas las 17:00 comenzaban las clasificaciones para el Top 32, que debían prolongarse hasta las 20 horas, aunque se retrasaron hasta las 22:30. Ciertamente, demasiado tiempo. Los coches salían con cuentagotas, propiciado porque en cada vuelta tenían que pasar por el pit lane para que descargaran los resultados de la telemetría. Un novedoso sistema que usa la organización de KOE desde el año pasado y que, como todo, presenta ventajas e inconvenientes. Otros de los problemas de terminar tan tarde fue que se puso el sol y el circuito no está iluminado, lo que dificultó la visibilidad a los últimos pilotos que salieron.

El domingo se celebraron las finales, un Top 32, lamentablemente Fran Bolaños no estaba en el cuadro porque había clasificado el 33. Tampoco los nuestros tuvieron una especial suerte, enfrentándose Christian Espinós (Atila) con T. Hibino en la primera ronda  y Óscar López, con su nuevo E30 ensanchado con 350 potros salvajes, contra Mitsuri Haruguchi. El gato al agua se lo llevaron los japoneses, como era de esperar. Aún así, Óscar López le sacó un 6-4 a Haruguchi y perdió la otra batalla por un 7-3, por lo que la cosa no estuvo tan clara. En absoluto.  Óscar es uno de los mejores pilotos españoles, al que solo le faltaba una buena montura. Con su recién estrenada bestia le auguramos una brillante carrera. Atila se marchó dando espectáculo con sus Kumho escupiendo humo rojo. La anécdota del día fue que Christian aprovechó para pedirle matrimonio a su novia mediante un cartel situado en la luna trasera. Así es Atila, puro Show.

El resto de pilotos españoles también fueron eliminados pronto en las finales. El listón estaba muy alto. Una pena que Lepert y Canedo se enfrentaran tan pronto. Pasó el francés en una bonita batalla, no sin un “One More Time”, pero no pudo contra su siguiente contrincante y compatriota, Boulbes. Por cierto, melodía celestial la que emana el V8 de procedencia BMW M5 E39 de Boulbes.

El Chaser de Saito parecía que funcionaba, como se vio al vencer su primera batalla contra Rusca. Lamentablemente, no tardaron en aparecer los problemas y tuvo que abandonar mientras disputaba un “One More Time” contra Monteverde.

Hibino y Haruguchi avanzaban meteóricamente hacia la final hasta que se cruzaron en semifinales. Un exceso de pasión dio vencedor a Hibino, no tan agresivo como su compañero. Y aquí haré un parón para alabar el estilo de conducción de los japoneses cuando actúan de coche perseguidor: Impresionante la presión que ejercen. Se nota que para ellos lo importante es la velocidad máxima y enseñarle los dientes a su rival, que les mire a los ojos a escasos centímetros. El ángulo es importante, pero no tanto. Y si hay que destrozar las petunias y los nomeolvides de Castellolí se destrozan, drifting salvaje por la tierra. Un espectáculo inolvidable que pone en boga porque los japoneses son los que inventaron el drifting.

No nos olvidamos de Calin, el piloto rumano que, con su BMW E30 turbo profundamente modificado, dio un auténtico recital todo el fin de semana. De hecho, de no ser por los problemas mecánicos que sufrió cuando se enfrentaba contra Kolesar, hubiera llegado muy lejos en las finales.

En la otra semifinal se enfrentaban Boulbes y Kolesar. La victoria fue para el primero. Aún así Kolesar debe estar más que satisfecho porque  obtuvo un 3er puesto frente a Haruguchi.

La final entre Boulbes e Hibino estuvo de lo más igualada con un 5-5 y un 6-4 para el japonés. Victoria japonesa por la mínima diferencia.

El podio, por tanto, quedó así:

1º. Hibino, Japon
2º. Boulbes, Francia
3º. Kolesar, Eslovaquia

Resumiendo, y pese a cualquier pero, un fin de semana de Drifting de calidad con el toque mágico de los 3 japoneses desplazados hasta Castellolí. Un evento que confiamos que se repita todos los años y que ningún aficionado que se precie deber perderse.

Texto: Alberto Pastor
Fotos: Cristóbal Gómez

Share